Te acabas dando cuenta que tú, que te creías invencible, también necesitas besos en el cuello como el resto de los mortales, y es que a veces, estás mas perdida cuando no te pierdes en nadie.

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miércoles, 31 de agosto de 2011

Forgive me my weakness.

                              Puedo ser dura, puedo ser fuerte, pero contigo no es así del todo.



Somos débiles cuando no podemos enfrentar los miedos y preferimos no verlos, cegarnos y hacer como si no nos afectasen. Somos débiles cuando no hacemos lo que sentimos, cuando no sentimos con el corazón. Somos débiles cuando se cree que nunca se llega a la cima, cuando ya no hay más por escalar. Somos débiles cuando nos duele el dolor y nos pueden los problemas. Somos débiles cuando nos dejamos vencer una y otra vez por las mismas paredes, caer con las mismas piedras y chocar con los mismos recuerdos. Somos débiles cuando vivimos de algo que no existe, de algo que pasó, del pasado. Somos débiles cuando amamos, cuando nos entregamos, cuando damos todo por una persona y nos quedamos sin nada. Es como sentirse vacío y lleno a la vez. Somos débiles cuando no probamos cosas nuevas, cuando nos quedamos con lo que tenemos porque nos da miedo un mundo nuevo. Somos débiles cuando no miramos a los ojos y nos perdemos en el asfalto, cuando lloramos a escondidas, cuando sufrimos sin que nadie sepa por qué. Somos débiles cuando nos enamoramos, cuando se pierde, cuando se deja, cuando se tiene, cuando nos vamos. Somos débiles en las despedías. Somos débiles porque todavía nos cuesta vivir con el dolor a cuestas, porque hay heridas que no sanan y el tiempo a veces no parece transcurrir. Somos débiles acompañados, dependiendo de alguien, viviendo por alguien. Somos débiles cuando decidimos que aquello por lo que lo dejaremos todo, realmente vale la pena.



Y yo, no quiero ser débil.